En el boxeo la palabra ROBO se está utilizando con tanta frecuencia que ya muchos la aceptan como parte integral de este deporte que, a veces, se transforma en negocio turbio… y si no que se lo pregunten al pobre Lucas Matthysse, víctima de dos atracos consecutivos en los Estados Unidos.
En el balance de los diez rounds disputados en la Family Arena, bien cerquita del caudaloso río Missouri y ante un público entusiasta que masivamente apoyaba al crédito local, el visitante logró hacer callar a la concurrencia poniéndole tónica al combate desde el vamos y sumiendo en la angustia a los seguidores de Devon Alexander, al depositarlo sobre la lona en el cuarto round. Lamentablemente, le faltó la claridad como para despacharlo. Una carencia de definición que se hizo patente en rounds subsiguientes cuando el KO parecía estar a la vuelta de la esquina y, sin embargo, permitió que el local zafara de los aprietos.
Alexander fue astuto en enredar la pelea durante un par de vueltas, neutralizando la presión del argentino y ganando aire. Aprovechó el regalo del noveno round, cuando Lucas pareció irse de vacaciones, e impresionó a los jurados (pero no a los entendidos) con rápidas seguidillas, muy vistosas pero sin potencia. Eso sí, tuvo entereza para reaccionar tras la caída y capeó el temporal con un corazón que se le había cuestionado mucho últimamente. Pero más allá de sus esporádicos momentos positivos, en general fue dominado por un Matthysse que mantuvo la ofensiva a con sus pesadas manos.
Para mí no existía ninguna duda sobre el triunfo de Matthysse y la única discusión podía estar en la cantidad de puntos a su favor. Sin embargo, las benditas tarjetas volvieron a discrepar con la realidad. Más exactamente dos de las tarjetas porque por lo menos uno de los jurados (deBrett Miller, del vecino estado de Kansas) lo vio ganar por tres puntos al argentino. Denny Nelson marcó sólo un punto a favor de Alexander (fallo que se daba vuelta si Matthysse hubiera trabajado en el noveno). El del escándalo fue Carlos Colón, que dio ganador a Alexander por tres puntos. En una noche donde una tormenta fenomenal se hizo sentir sobre el techo del estadio, debemos pensar que algún rayo afecto la visión del jurado puertorriqueño…. o que la pelea empezó muy tarde y le agarró sueño. Por supuesto, no faltaron los que pusieron en tela de juicio su integridad y hasta la influencia de Don King.
Como corolario podemos agregar que hasta el periodista del diario más importante de Missouri opinó que había ganado Matthysse y muchos fueron los medios norteamericanos que irónicamente reprodujeron el comentario de Lucas después de la pelea…. "La próxima vez tendré que venir con la policía".
Por Juan Abraham-Larena